The Artist

EL HUMANISTA CUANDO ES CREADOR Y ARTISTA

Por Ramón Aymerich

Soy un humanista, creador y artista, intentare explicar lo más claramente posible, que es lo que pasa con este peculiar tipo de personas y su peculiar forma de enfocar el mundo y la vida, a veces muy distante del hombre común, así como las dificultades que conlleva tener un punto de vista no convencional, y el esfuerzo que debe hacer para poder vivir en un mundo en el que no cree, sin por ello resultar un ser antisocial.

Ser un humanista, es creer sobre todo en la especie y vivir entregado a ella, eso naturalmente no lleva implícito ni mucho menos creer en el sistema en que vive el hombre, es no tener inquietudes fuera de la especie, es consciente de ser solo una  mínima parte en todo el conjunto genético, lo que en cierta manera le hace volverse absolutamente escéptico con respecto del mundo que le alberga creando un mundo alternativo al margen. Al carecer de fe, no tiene mas que un cierto sentimiento de repugnancia por la política y los instrumentos de poder que pueblan el ámbito de su vida, aunque ha de reconocer, que algunas personas actúan con su mejor buena fe, por tanto quieren prestar un entregado servicio a los demás, pero son tan raras esas excepciones dentro de la abrumadora mayoría que ejercen la política y el poder por y para su bien personal exclusivamente, que resulta inapreciable. Incluso los que actúan bien, es decir creyendo en el papel que interpretan en el ámbito de sus comunidades o incluso del mundo, se equivocan, porque todo lo que hacen, es desde y para la permanencia del hombre en un sistema viciado desde muy atrás, entonces pasan a ser unos equivocados bien intencionados que a pesar de esa buena fe, no tienen realmente nada que aportar a la especie humana.

El humanista que además es creador y artista, camina por el estrecho y afilado lomo  de dos vertientes. En una se encuentra todo lo que se conoce como “mundo real”. En el otro lado la negra existencia de la nada, por mucho que esta, este más llena de cosas que las componen el largo infinito de lo que es. Solo se puede entender el infinito desde la intensidad del instante y eso para una mente no experimentada resulta un tanto insólito, es como poder inmovilizar cualquier forma del universo material en el mundo espacial ya que este se encuentra en constante movimiento, por tanto todo lo que tiene que producirse lo hace en un brevísimo instante, no digamos si el asunto requiere ir mas allá de la concepción de la materia.

Nuestra especie, la especie humana es una larga cadena, en la cual cada uno de nosotros es tan solo un eslabón, nuestra responsabilidad individual frente a la multitud de hombres que desde el principio de los tiempos conforman la metafórica cadena, es cerrar adecuadamente el eslabón que nos ha tocado, y si ello es posible, ayudar a que los demás hombres de nuestra generación comprendan la importancia que tiene cada uno para la totalidad. El hombre ha de hacerse individualmente responsable de su aportación al conjunto, para que cuando indefectiblemente se vaya, el trabajo quede bien hecho, ya que este será el estribo en el podrán apoyarse los que le precedan en la corta y alocada carrera de la vida.

No solo es importante la especie, tan importante como ella, es el mundo que la cobija, pues en él tendrán que vivir todavía muchas otras generaciones después de la nuestra, por tanto hay que cuidar el planeta y sus recursos, ya que de ello depende el futuro de la especie.

Un artista, un científico, o un hombre que busca su propio ser fuera de lo conocido, es desde luego un buscador que escarba en ese ámbito, requieren de una limpieza interior, un despego a lo material que les permita un especial estado de alerta para percibir, esto no se consigue (si no es por medio de un accidente que puede calificarse de milagroso) sin un duro trabajo consigo mismo, que le permita la capacidad de estar completamente abierto y sin miedo al acontecer de lo que tiene la fuerza de manifestarse ante el y llamar su atención.

Personalmente cuando doy comienzo a una escultura, enfrento el bloque de mármol de tal manera que mi ayudante Jesús, que durante muchos años me ha visto desarrollar infinidad de obras de una forma no concebida con anterioridad, si me pregunta que voy a hacer, siempre ha tenido la misma respuesta – no lo sé- eso es así porque no hay una voluntad personal en el empeño creativo, solo la indescriptible sensación y el sosiego de vivir entregado al proceso en el cual, es el trabajo en si mismo la recompensa de poder permanecer en un especial estado de gracia indudable. Tampoco es por falta de locuacidad, mientras realizo la mayor parte del trabajo mecánico que me aporta el oficio y la experiencia, no me importa repasar algunos pasajes como la conversación que mantienen Critias y Sócrates cuando el discípulo visita al maestro en la celda ante la eminente celebración del juicio que llevara a este al destierro de Atenas o a la muerte, a pesar de que puede elegir una salida e impedir incluso la celebración del juicio. Resulta realmente magistral ese pasaje de Sócrates, todo el mundo debería leerlo para comprender de hasta donde debe llegar un hombre de conocimiento en el ejercicio de su propia e irreducible ética. Por otro lado mientras se realiza la parte mecánica que todo trabajo con la materia conlleva, la mente trabaja en paz, en ese estado meditativo uno ve como el horizonte de la mente se amplia hasta concebir un mundo muy diferente del ordinariamente vivido por la mayoría de las personas, eso hace al menos en mi caso que mi forma de ser resulte peculiar y el resultado del trabajo resulte original y diferente al de cualquier otro, a unos puede o no gustar lo que hago, pero no hay duda de que eso es algo que sale de mis manos y eso no lo puede hacer otro, como por otro lado no se realmente lo que estoy haciendo hasta no darlo por terminado, soy el primero en quedar sorprendido por el logro de sacar cualquier cosa, del no ser al ser, obteniendo en ello no solo una gran sorpresa sino una tremenda satisfacción.

No creo que pueda aportar nada fundamentalmente especial al mundo del arte, esa pretensión que tienen tantos artistas, en mi no existe, por el contrario, mi obra en su conjunto es una obra que podría calificarse de no tener una gran personalidad,  a veces eso me resulta muy difícil de hacer, ya que son muchas y muy fuertes las tentaciones que a veces se sienten, pero se y me complazco en ello que mi intervención en ese momento de creación, no es mas importante que la piedra sobre la que trabajo o el cincel que mi mano esgrime, por tanto soy consciente que ni tan siquiera soy el hacedor de la cosa, sino la voluntad de que la creación se sirve para realizar la obra.

Hace años, me remonto a 1976, podría haber hecho carrera a la sombra de una gran galería de arte de New York, entonces yo dejaba atrás una vida de treinta y cuatro años con muchas experiencias vividas y habiendo conseguido muchas comodidades.

Son muchos los maestros que en muy diferentes cosas y formas habían aparecido en mi camino durante esos treinta y cuatro años, de todos tuve mucho que aprender y siempre fui una especie de esponja para adquirir conocimientos, nunca hice distingos de clases, razas, ni disciplinas para aprender de cualquiera que tuviera algo que enseñarme, doy por tanto las gracias a todos esos maestros y a los muchos que posteriormente les precedieron por que me mostraron los atajos, y comprender que en el camino del conocimiento existen caminos muy alejados, que uniendo la inteligencia con la creatividad, un hombre puede moverse en paz por un mundo poblado de una feroz provocativa y tentadora  competencia.

Cuando trabajo con la creatividad sea escultura, pintura, escribiendo o simplemente con el pensamiento, me dejo ir a la parte oscura que ampara la nada,  me dejo estar entre la infinidad de formas, colores o ideas que surgen a mi alrededor, meciéndome placidamente en ese mundo inagotable, obteniendo de el una paz y un bien estar que nada es capaz de perturbar.

Algunos amigos creativos pasan por grandes momentos de incertidumbre, en algunos casos se vuelven obsesivos, suele ser porque no pueden evitar dejarse arrastrar por la realidad de los demás, que requiere de ellos resultados urgentes sin entender que esa es una realidad que les es ajena, no saben poner la suficiente distancia entre la acuciante demanda del mundo ajeno, con sus negocios e intereses a la realidad en la que ellos saben que pueden encontrar sus propios caminos, viéndose inhibidos de la obtención de sus propios resultados, alejándolos de lo único que realmente ellos pueden aportar al mundo externo.

Conozco artistas que siendo jovencitos fueron tentados por largos contratos de galeristas, en ese momento, vieron salvada su vida material de la precariedad (generalmente con poco dinero y grandes concesiones por su parte), al cabo de cinco o seis años, lo percibido era ya insignificante para el valor obtenido por sus obras en el mercado y vivían esperando que transcurrieran los diez años pactados por el contrato, esperando el momento de poder enriquecerse con el producto de sus obras y terminar con las líneas impuestas a su creatividad que venía marcada por los resultados del mercado creado. La verdad es que pasados esos años, han intentado hacer cosas diferentes y han tenido que vivir la desilusión de cómo el mercado rechazaba sus nuevas y diferentes creaciones, llevándoles a la  comprensión de la cruda realidad, estar condenados a renegociar con las mismas galerías (ya que él, no consigue imponer en el mercado lo sus marchantes logran) una nueva ampliación de contrato, viendo como su ilusión creativa se hace añicos frente a la dura realidad del mercado, que sus obras no tienen el valor que la galería consigue, y el no. No es en vano que estas multinacionales del arte, tienen negocios abiertos en Londres, París, New York, Roma, Berlín o Madrid, con mucha información sobre los huecos de mercado para determinado tipo de obras y precios, por lo que el artista, se ve forzado a seguir realizando el estilo de obras que le han hecho famoso a través del marketing de la galería en cuestión y  tener que renunciar, las mas de las veces para siempre, el dulce camino de la independencia para poder vivir en un estado constante y caprichoso de creación. Hoy en día los artistas son creados por los marchantes. Los crean en complicidad con los críticos de arte y los talonarios de los muy ricos que quieran invertir una cierta cantidad de dinero normalmente o en gran parte negro.

En cierta ocasión, recurrí a un primo hermano mío más joven, abogado del estado y que a la sazón era un alto cargo en el Ministerio de Hacienda con acceso directo al Ministro. 

Cuando coincido con otros artistas en fundiciones o  inauguraciones de exposiciones, al creerme ilustrado, recurren a mi solicitando consejo sobre temas que les “acongoja”, por lo general se me saca el tema de la hacienda y los impuestos. Tenemos que entender que la mayoría de los artistas desempeñan otra actividad con la que mantienen a duras penas los gastos familiares de una economía muy, pero que muy limitada, siendo pocos los que de verdad se pueden permitir vivir del ingreso artístico, pero excepto estos últimos , la mayoría viven temerosos, ya que el que mas y el que menos, ha tenido a lo largo del año alguna venta de sus creaciones que no han declarado a la hacienda, pero ¿Cómo se le  puede pedir a un artista, que ha vendido una obra en dos o tres mil euros, que le pague a la hacienda, si con ese ingreso absolutamente atípico y circunstancial ha tenido que cubrir deudas en el colegio de los chicos, retrasos en la hipoteca de su casa y lo único que ha podido hacer es llevar a su pareja a cenar a un restaurante para celebrar el acontecimiento quedándose sin un céntimo al día siguiente? Mi propuesta era la siguiente: Si bien es cierto que hacienda permite a los artistas el pago de impuestos en obra, naturalmente una vez que ha sido despojado por la vía del embargo de lo poco que tiene, ¿Por qué no aceptarle el pago de entrada? Seguramente se crearía un fondo artístico en propiedad del estado  en el que la mayoría de las obras no obtendrían en el tiempo mayor valor, no obstante otras si lo harían y seria tal vez un tremendo negocio patrimonial para este y el conjunto social ¿Qué podrían valer hoy en día obras de las primera épocas de la vida de muchos artistas? El caso es que mi primo consultó con el ministro, la respuesta de este, fue positiva, pero naturalmente la propuesta no podría presentarla yo como persona física, tendría que ser presentada por una institución como una asociación de artistas plásticos, de galerístas etc. Me dispuse a sondear la idea a cerca de estas instituciones y la respuesta fue siempre la misma- el arte es un negocio de dinero negro y a nadie le interesa hacerlo transparente- como siempre se había puesto a vigilar a las gallinas a los zorros, y cuando hay un contrato jugoso con las instituciones, siempre suelen ser los mismos artistas que forman camarilla con los grupos de poder los adjudicatarios. Por todo eso, le comunique el resultados de mis consultas  a mi primo para que mandara mi recado al Ministro y me olvide del asunto y buenas intenciones al respecto, así es el mundo de los hombres,  nada va a cambiar si estos no lo desean.

Ante las inaceptables propuestas provenientes de las galerías, decidí ser un artista independiente, con ello, sabía que limitaba mucho mi mercado y podía darme con un canto en los dientes si alcanzaba a considerar como posibles clientes a una estrecha franja del mercado existente, tendría que conformarme con a penas un cinco por ciento limitando a esa posibilidad mi capacidad, por lo que me decidí sin miedos por este cliente, que se limita al aficionado al arte, que elabora su propia colección reuniendo en torno suyo, solo obras que a él le interesan y emprende el camino del coleccionista privado. Según mi experiencia me dice, este es el coleccionista más entusiasta y en realidad el más entendido, gente respetuosa, sensible y agradable, el más educado de los clientes. Estos coleccionistas suelen ser personas de gran sensibilidad frente a las obras, se sitúan frente a ellas, las observan detenidamente desde todos los ángulos posibles, se dejan seducir por el juego de la contemplación de las formas presentes y también de las ausentes formadas por las oquedades interiores de las obras, son sin duda los mas entendidos, saben lo que buscan y quieren, magnificas personas formadas en su mayoría en los diversos caminos del humanismo, no todos son necesariamente muy ricos, de hecho, en muchas ocasiones les he vendido a plazos que han sido puntual y rigurosamente atendidos. Normalmente suele terminar existiendo entre creador y cliente un nexo de amistad que perdura con el paso de los años, en muchas ocasiones eres invitado por ellos a pasar unos días en sus casas dentro de su entorno familiar, sean de donde sean, y siendo como soy un hombre eminentemente viajero no he sólido renunciar a sus invitaciones.

Hace muchos años que contemplo el mundo como mi casa, me gusta la gente de la que resulto ser muy cercano. Nunca me he considerado como un turista, pues mi manera preferida de viajar consiste en desplazarme a un lugar, alquilar una casa y convivir en el sitio mezclándome entre sus gentes, voy al mercado a hacer la compra, doy grandes paseos, acostumbro a ir con cierta frecuencia a los mismos lugares donde enseguida consigo un ambiente de familiaridad, que me es tan grato como necesario, incluso si no hablo el idioma recibo fácilmente del entorno que me rodea signos inequívocos de simpatía, he incluso ahora que ya soy un hombre de cierta edad el piropo de alguna dama cuando camino por las calles.

El ser creativo, no tiene horas, la creatividad no es una idea que llega, él no se inspira o des inspira, simplemente vive inspirado, está todo el tiempo sumergido en el estado de creación es decir el lugar donde se producen constantes revelaciones, una de las mas bellas palabras que existen es “revelare” que en su etimología quiere decir, descorrer el velo, por tanto esta palabra es fundamental para poder descifrar las manifestaciones del mundo creativo, la idea solo sirve para desarrollar razones y el mundo racional existente solo desde Sócrates, Platón y Aristóteles resultando ser solo una parte una parte del intelecto del hombre, mientras que la creatividad existe y perdura desde la noche de los tiempos.

Ese estar entre el ser y el no ser y mantenerse todo el tiempo ahí, hace que la percepción de la infinita totalidad se presente en un solo instante, por tanto vivir permaneciendo el máximo tiempo en ese concepto del instante, otorga la enorme felicidad de la percepción magnífica de la totalidad de todas las cosas, conocidas y desconocidas la verificación de este hecho no hace que las primeras sean menos reales que las segundas.

Salvador Dalí era un hombre muy interesado en el acontecer científico, de hecho cuando pasaba la temporada de arte en el Sheraton St. Regis de la quinta avenida de New York, no dejaba de reunir muchos sábados entorno suyo a hombres de ciencia o divulgadores de la misma, como el tristemente desaparecido Carl Sagan que tanto hizo por acercar la astrofísica al hombre común a través de su inolvidable serie de TV Cosmos, o Walter Sullivan redactor científico del New York Times, en estas reuniones tampoco faltaban algunos premios Noveles. En el año 1976 expuse durante cuatro meses en New York, por tanto como mi exposición permaneció durante cuatro meses en plena temporada,  habiendo conocido ya a Dalí con anterioridad, pase con el algún momento en el que el intercambio de ideas científicas eran la base de las conversaciones, de esa manera me interese en la visita al observatorio del radio telescopio gigante de Green Bank, que por aquel entonces mantenía a trancas y barrancas la observación de vida extraterrestre en un proyecto muy ambicioso dirigido por Frank Drake, que se había centrado en mandar señales y escuchar señales procedentes de la Tao Ceti y la Ëpsilon de Eridano.

Cuando un día de finales de los 50 del pasado siglo, salió Dalí en la televisión de España hablando con su peculiar y extravagante forma de expresarse del neutrino o pequeño neutrón, comparando el tamaño de este con el de un átomo y diciendo que la diferencia era como comparar el tamaño de una pulga con el de una plaza de toros, el oyente ordinario se lo tomó como una excentricidad mas del caballero, mientras que estaba refiriéndose al último descubrimiento de la ciencia, el tamaño del neutrino o pequeño neutrón con una mínima carga eléctrica hacia que esta mini partícula viajara a través del espacio sin encontrar ni una sola materia que pudiera detener su viaje a través de todo el espacio, si había podido ser detectada su presencia, se debía a la oxidación de un determinado tipo de cloro introducido en una caja de plomo en las profundidades de una mina en los EEUU en un lugar al que de ninguna manera podía llegar un solo fotón distraído. Dalí era mas excéntrico en su manera de expresarse que en el contenido revelador de sus palabras. Hasta prácticamente un par de semanas se ha especulado por parte de muchos científicos si el neutrino superaba la velocidad de la luz, teoría que echaría por tierra la teoría de la relatividad de Einstein, no obstante ahora mismo se tiene la convicción de que no es así y la famosa ecuación de la relatividad sobre el espacio tiempo persiste sin dudas en el mundo científico, no hay que olvidar que el neutrino tiene una mínima carga eléctrica y es en realidad materia muy sutil eso si, pero materia al fin y al cabo y según mi manera de contemplar la controversia para superar la velocidad de la luz, la materia tendría que descomponerse o desmaterializarse para poder realizar semejante hazaña.

Es importante (a mi juicio al menos) que el avance de la individualidad en el conocimiento, queda integrada en la cadena genética de la especie, siendo por tanto fundamental, porque facilita el crecimiento individual, generando un indudable valor añadido a la especie en general.

Desde el punto de vista humanista en el que enfoco mis relaciones con los demás componentes de mi especie, bien sean grupos o individuos (personalmente prefiero el trato con individuos que con grupos) entiendo que sería muy interesante que se midiera la cantidad de Oxitocina en los individuos (evitando naturalmente a las mujeres embarazadas) para que la existencia de esta hormona, sea el adecuado para que todos tengan un nivel de empatía y estabilidad emocional que les permita comprender la situación y hasta el dolor ajeno como si fuera propio sin ningún esfuerzo, que el nudo que a el se le forma en la garganta cuando está agobiado por una desgracia, no es diferente del que se les forma a los demás en idéntica situación y que no obtiene mayor placer con sus orgasmos del que obtienen los demás con los suyos, simplemente reconociendo que todos somos iguales, que estamos compuestos de los mismos elementos así como el cosmos que nos rodea, no hay sustancia de ninguna especie de las muchas que componen el universo cósmico, que no este presente en nuestros organismos y que el sufrimiento y el dolor de cualquier hombre, no es diferente del que en algún momento nos atenaza a nosotros mismos, así como el placer del orgasmo no se diferencia de un individuo a otro.

Hace un par de años fui invitado a los cursos de cine de la Universidad de Verano de El Escorial, un día estábamos reunidos un grupo de intelectuales tomando una cervecita en la terraza del hotel Felipe ll, seríamos siete u ocho personas, entre nosotros estaba Pepin Vidal Beneito que murió desgraciadamente meses mas tarde, pues bien en un momento de la charla, uno de los presentes refiriéndose a alguien que no se encontraba entre nosotros dijo – fulanito es un gran humanista de altura y en realidad es muy poco catalán- yo repuse inmediatamente con una pregunta -¿ustedes creen, que se puede ser un humanista de altura y ser nacionalista? La respuesta fue una unánime y rotunda negativa.

En el orden de prioridades de un humanista, primero está la especie, después el individuo y por último la interrelación con otras individualidades. El mundo es contemplado en su totalidad no en la parcialidad de Estados, regiones, ciudades, barrios o calles, el mundo y solo eso, es la casa de todos siendo una responsabilidad obligada de cada generación, el  preservarlo y mantenerlo en buenas condiciones para las generaciones que nos precedan. No digamos lo lejos que quedan para un humanista puro los intereses creados por ideologías políticas y los fines bastardos de la explotación de hombres o recursos.

En un mundo en el que toda acción trae aparejada consigo una serie de consecuencias, hay que meditar con gran sentido de responsabilidad antes de emprender cualquier acción por muy legitima que esta pueda parecer, en este punto conviene tener en cuenta la budista ley karmatica. Tal vez pueda parecer que casi es mejor no hacer nada para no errar, probablemente en la mayoría de los casos seguramente es mejor esta actitud, desde luego mejor que la de creer en que somos nosotros los que hacemos las cosas, cuando en realidad es la propia vida la que se desarrolla a si misma, lo mas que podemos hacer es adaptarnos constantemente a lo que nos propone la vida en cada momento. No hay un solo hombre sobre la tierra, capaz de hacer que la vida sea como el quisiera que fuera, ella es como es, se nos presenta desde el primer momento como algo inevitable, esta es la visión de la predestinación que contempla el Advaita y yo al menos en ello estoy totalmente de acuerdo.

El ser integrado en la especie, está protegido por un amplio paraguas, cuando ese ser se contempla como una individualidad diferente al resto, es cuando empieza a meter la pata al juzgar el mundo desde un punto de vista tan estrecho y herrado como lo es su idea del Yo, es decir, percibe como real, tan solo lo que le permiten sus limitaciones de lo conocido por el y el desarrollo del propio intelecto, es un acto tan estéril como subirse en el asiento de un banco del empobrecido y lamentable Zoo de la ciudad de Lassa, intentando con ello vislumbrar por encima de las montañas que rodean ciudad, la inmensidad blanca de la cordillera montañosa de los Himalayas.

¿Cómo se puede afrontar el hecho de vivir al margen de la realidad colectiva, cuando a la corta edad de doce años, ya se ha dejado de creer en las instituciones que rigen la vida de los hombres y por tanto empieza uno el camino de una vida en solitario?

En mi caso gracias a haberme encontrado con Lao Tse en una edad muy temprana, la filosofía del Tao me ha mostrado el camino idóneo para poder asumir una actitud y una enseñanza capaz de mantener intacta mi individualidad, sin por ello tener que renunciar a vivir entre los hombres, que tienen formada una idea y una visión del mundo y de la vida muy al margen de la mía. Acepto el hecho del error ajeno, sin sentirme por ello por encima de nadie pero no transijo con aquello que es contrario con mi sentimiento y mi conciencia de estar participando de una realidad diferente.

Como humanista, solo puedo sentir lástima por el camino de extinción miserable en el que parece encontrase la especie, y la mierda de mundo que vamos a dejar a los que vienen detrás de las generaciones que componen nuestro momento.

Todo es dinero y política en la vida de los hombres, se han inventado la justificación de crear patrias que no hacen falta desde el punto de vista humanista, porque la especie ya está establecida en la tierra, en ella nace y en ella muere, eso es irreversible para todos, tengan lo que tengan y acumulen lo que acumulen, el día en que les toque irse se irán sin nada como cualquier otro. La mayoría de las sociedades de occidente se preocupan de cosas irrelevantes, que ellos mismos han elegido para crearse los dos mundos en que vive el hombre dual.

El Hombre Dual aparece en la mente humana como resultado de un espejismo que viene dado por su cualidad tridimensional, la cual, le permite mirar a su alrededor y ver otras individualidades, desde ese momento el hombre está rodeado de argumentos que refuerzan la idea de yo y los demás. Existe este virus durante todo su proceso formativo, desde la infancia acompañándole hasta el final, inevitablemente existe a su alrededor sobrada información para reafirmarle en la suposición. Desde el primer momento el niño empieza a tener una conciencia explicada desde su entorno, claro cuando tiene hambre el que tiene hambre es él, por tanto llora y reclama lo suyo, no falla le dan comida. Con el crecimiento y la adolescencia esa ilusión del Ego se reafirma constantemente, pasa gran parte de su tiempo intentando demostrarse a si mismo y a los demás, que él es mas que es el mas guapo, mas listo, mas rico, mas influyente y en definitiva el mejor, rivaliza con los demás incluso sin tener para nada claro de porque lo hace, no pensemos siquiera que pueda cuestionarse ni tan siquiera el “para qué” de la cosa.

La aparición del Ego es muy parecida a un momento primario en el desarrollo de la vida sobre la tierra y la posibilidad de afianzar la diversidad de formas de vida para poblar el mundo, un ser unicelular es invadido por un parásito que se queda alojado en la célula y es de esa manera, como comienza la diversidad de la vida.

La dualidad del hombre en este caso se plantea de la siguiente manera. Por un lado se encuentra el mundo exterior, sin saber que este, es solo una proyección de su mente, el asunto es tan sutil, que hay que estar muy despierto para poder verlo sencillamente tal cual es, no hay que tener una constante necesidad de explicarse la vida. Por otro lado es el Ego, que a su vez también resulta ser otro espejismo, esta vez proyectado hacia lo que la persona ambiciona ser y por tanto esta convencido de serlo ya. Yo y los demás.

La vida está para vivirla, mi habitual discusión con muchos amigos intelectuales que tengo es que se preocupan en escribir o discutir sobre la vida por lo que carecen en muchos casos del tiempo y la conciencia de vivirla.

Menudo disparate se ha construido, además se crea el dinero, gran invento de los Fenicios para facilitar el intercambio del comercio y hacer frente a lo perecedero de productos de innegable necesidad, hoy el dinero es el becerro de oro,  la zanahoria que tendrá el hombre delante de sus narices durante todo el tiempo que dure la insulsez de sus días, que sumados supondrán toda su vida, empleando en esa consecución siempre corta e insuficiente, todo su tiempo y espacio mental, a lo largo del mucho trajín que se trae, en una vida no diseñada a las necesidades de un ser humano, sino a la rentabilidad del tiempo, no le deja literalmente, ni diez minutos para si mismos en las veinticuatro horas que tiene el día, ya que en ese caso, podrían reflexionar al menos, en cosas tan importantes como darse cuenta de si la vida que lleva le reporta alguna dicha, o en cualquier caso, que le diera la posibilidad de pensar si no le gustaría emprender otro camino que le permita ser mas abierto, echar una ojeada por encima de las copas de los árboles del jardín para ver lo que hay detrás, ir dándose tiempo de ser más humano, sentir simplemente un rato en el día, el bien estar del estar sin más. Para ello no se requiere una postura de Yoga especial, se trata solo de sentir, para poder hacerlo, es imprescindible estar solo y en la mayor paz que pueda conseguir. En la medida que el hombre se permita un rato todos los días para hacer esto tan sencillo, el hombre irá cambiando, generalmente empezara por ir desprendiéndose del mucho peso adicional e innecesario que carga sobre sus exhaustos hombros. ¿Alguien a reparado en el caso de las mujeres? A penas llegan a la adolescencia se compran un bolso, lo cargan con tres y hasta cinco kilos de peso y se lo cuelgan de un hombro, irán con el hasta el día de su muerte ¿alguien por casualidad ha visto las cosas que llenan el bolso de una mujer? Los objetos mas diversos en su mayoría inútiles llenan esos bolsos, encima se plantan unos tacones y después se quejan a sus parejas del dolor de sus espaldas, caderas o pies ¿Por qué dificultan de esa manera sus movimientos? es algo insólito difícil de entender ellas son así lo mismo que los hombres son asa.

Hay algo indudable, las trampas puestas por el sistema a lo largo del camino del hombre por muchas que parezcan, son limitadas como todo en esta vida, no hay que olvidarse que lo mismo que existe un pacto consensual para aceptar un modelo de realidad, se puede abandonar este y hacer otro, mas adecuado a las necesidades del hombre en este momento. Hay que ayudar a los hombres a que despierten de la hipnosis colectiva, hacerles saber que la vida sobre este planeta que llamamos tierra, puede y debe ser de otra manera.

Es una autentica vergüenza de sistema, naturalmente también de los administradores del mismo, así está claro que no se va a ningún lado, pero insisto las cosas pueden cambiarse para que todos los habitantes vivan razonablemente bien. Me parece una burla descomunal y entiendo, que seria un buen momento para poner las cartas sobre le tapete del sistema, que no oculta mas que marrullerías, y decir – señores mientras se decide el nuevo modelo de vida, de momento vamos implantar otro mas dirigido al individuo y por ende al conjunto social, que resulte más cómodo y llevadero.

Esto no consiste en que unos no tengan que vivir mejor o peor que otros, también hay sitio para los emprendedores, en realidad son necesarios para progresar, mientras exista el dinero siempre habrá ricos, pero lo que es necesario es que no existan pobres, que la población tenga acceso a unas condiciones dignas de vida y disponga de tiempo para con su mente despierta escudriñar las sombras, en busca de un modelo mas sensato y aceptable para la vida de un ser humano.

¿Cuánto talento se ha desperdiciado por falta de medios o de tiempo? No puede saberse, pero está claro que la aportación no dada, es una aportación perdida. Cuando se vive la vida, se hace plenamente, la vida humana está construida al revés, no se va a vivir cuando llegue la jubilación, hay que vivir cuando se es joven y hay ganas, energía y curiosidad. Sin embargo el hombre con el tiempo tiene una experiencia superior para aportar a la especie mayor conocimiento, debería existir primero un tiempo para vivir plenamente la vida, otro para trabajar y aportar ese trabajo y otro para que uno mismo depure las experiencias obtenidas en la paz del espíritu sin tener que preocuparse de lo cotidiano.

En cualquier caso prefiero vivir en el mundo, que en un determinado país, porque visto de esta forma, estas en un lugar donde hay muchos grandes hombres con los que poder charlar de las cosas que interesan al hombre despierto, es decir de casi nada (hacen falta muy pocas palabras)  pero sí compartiendo con él su espacio en la nada que todo lo llena.

Si bien es cierto, que en la realidad consensuada por todos los hombres, para quitarse a sí mismos el poco sosiego que pueden obtener en su incesante representación de la vida, la única posibilidad de poder auparse de su paupérrima situación mental y vislumbrar una idea diferente, la cercanía de esa totalidad que a todos involucra y esta mas cercana al Ser. Se permite el hombre vivir en un sistema donde todo está equivocado y que en realidad no sirve para nada, ni tan siquiera a los que son capaces de sacar mas leche de la vaca de su flamante sociedad y además están orgullosos de ello.

Si el artista creador, tomara cualquiera de esas formas situada en el espacio, y la aplicara un movimiento espiral, se encontraría frente la momento de la revelación, del gran teatro grotesco en el que el hombre desarrolla en lo que cree es su vida real, en su corto paso por la forma humana del estado de materia. El artista siente que, la butaca que le han puesto en esta representación, no es ni mucho menos la más cómoda del local, encuentra que la función es simplemente malísima, que se le hace demasiado larga, no encuentra una cómoda postura, por eso él que siempre es muy trabajador porque goza del entusiasmo en su que hacer, se vuelca mas en su trabajo, se aísla para crear, obtiene ese tiempo propio del que la mayoría de los hombres carece, cierto que el engorroso mundo en el que vive, le obliga a hacer constantes sacrificios si es escultor, para ir subiendo el formato de sus obras y darles un mayor valor añadido, pues esta es la única manera a su alcance para generar los ingresos que puedan permitirle poder seguir en su búsqueda creativa.

El ser creativo ha de estar al tanto de los avances del momento, me atrevería a decir que para poder fluir creativamente en el arte, es necesario comprender o al menos aceptar la existencia del Caos, al igual que la relatividad del espacio tiempo, o la propuesta de la descripción del mundo de  la física quántica. El hombre del siglo XXl debe estar puesto en Física al igual que en Filosofía, ya que ambas, van juntas en ese escudriñar la nada. Es muy difícil dejarse ir en la creatividad, cuando se desconoce lo que ya es conocido, en ese caso no se llega a fluir en el espíritu de nada, entonces se proyecta.

Proyectar una escultura mediante bocetos o modelos previamente concebidos y elaborados, hacen que el trabajo de realizar una escultura o cualquier otro tipo de obra, cambia completamente las cosas en el sentido de que desaparece la espontaneidad del juego creador y se le sustituye por un trabajo que se puede realizar tan solo con oficio, convierte al escultor en una especie de obrero especializado que ha de realizar una pieza, al igual que un tornero hace una biela. Intentar no equivocarse para realizar una idea ya concebida, es trabajar a diario con el miedo de la frustración. Así no se puede fluir en la creación.

Solo y únicamente la espontaneidad de la obra tiene importancia en la vida de un creador, ya que al estar plácidamente inmerso en un universo de creación, el sabe que no es el hacedor de la forma resultante cuando esculpe un bloque de mármol, ni de las muchas intermedias que se van a suceder en el transcurso creador, dichas formas son tan solo, un mundo que se manifiesta entorno suyo, un  ligero instante de una gran experiencia dentro de los incesantes universos de formas. Solo la obra cuenta, el es un instrumento mas de la creación como puede serlo la propia materia que esté trabajando, el cincel o el disco de diamante, no hay Ego en la ejecución, esta es un acto de desprendimiento, solo el estúpido es capaz de halagarse a sí mismo. No necesita imponer una personalidad propia, tan solo fluir en el momento creativo y sorprenderse luego de lo conseguido en el trabajo diario y eso sin duda, es una gran satisfacción.

Crear es un arte dentro del arte, tiene la cualidad de pasar las cosas del no Ser al Ser, todo ser creativo sea en el campo que sea, artístico, científico o de las simples ideas aunque no lleguen a fraguarse nunca en nada concreto, es una persona que posee el don de un artista creador, todos ellos se mueven en el mismo terreno. El hombre vive un modelo de realidad en el que parece que todo está hecho y no es así ni mucho menos, aceptemos como un ejemplo, que solo hasta después de haber pisado la luna se le ha ocurrido al hombre poner un par de ruedas a una maleta y durante siglos, los humanos han tenido que arrastrar con grandes esfuerzos sus equipajes metidos en baúles y maletas por todas las estaciones, aeropuertos y escaleras.

No, no es cierto que todo este hecho, aunque en este momento el mundo científico haya dado un salto cualitativo y cuantitativo hacia delante, debido fundamentalmente a la rica disposición de medios de que dispone en el momento y a la velocidad que corre la información. Puede decirse sin temor a equivocarse que ahora existe mucha mas creatividad en el ejercicio de las ciencias que en el arte.

A través de la permanencia por largos espacios de tiempo en la creatividad, el hombre puede llegar al “Nirvana” de la filosofía budista o a “La paz que trasciende el conocimiento” de San Pablo.

Hace años Osso se hacía llamar Bhagwan Shee Rajneesh y vivía en Poona  India, estuve invitado viviendo allí un mes. Me había acreditado como colaborador de un periódico de reconocido prestigio, era la primera vez que alguien estaba dispuesto a quedarse en Poona un mes antes de escribir una sola línea, viviría mi experiencia, posteriormente consultaría con mi conciencia para decidir si escribir o no sobre el asunto, aunque fueron naturalmente muy amables conmigo, me permitían andar libremente por cualquier sección del Ashram, algo que no estaba al alcance de todos los discípulos. A mi regreso decidí no escribir nada sobre Bhagwan, no porque yo no le considerase un maestro porque lo fue. Era la primera vez en mi vida que veía a un hombre que se lo había montado de perlas para vivir entregado a su indudable santidad, era un hombre despierto que pasaba muchas horas fluyendo con la creación, muchas veces cuando hablaba a sus discípulos, cosa que hacía todos los días a las ocho de la mañana, me sentaban cerca de él, por tanto le observaba desde cerca, el un lugar era una especie de gigantesco Kiosco de música abierto por sus costados que tenía como fondo la exuberante vegetación magníficamente cuidada, el día de su cumpleaños que yo estaba allí, concentró en torno suyo a seis mil personas la mayoría occidentales. Caramba que suerte la del hombre que consigue que la gente respete su decisión de ser un Gurú y vivir dedicado al engrandecimiento del espíritu sin que nada venga a distraerle de su principal misión que es estar confortablemente dedicado a ello.

Cuando iba a escucharle, vi que sus charlas que eran gravadas y editadas posteriormente en diferentes soportes por la organización que se formó alrededor de este hombre e hizo de él, el autor más prolífico de la literatura, lo encuentras en todas las librerías del mundo en la sección de orientalismo, a veces le ponen en esoterismo y otras en auto ayuda, es como si en las librerías no tuvieran claro en que sección colocar determinados libros y se ponen según el punto de vista del empleado que claro normalmente no ha leído ninguno de los libros. En una de las charlas se presentó un escultor canadiense que hacia Shiva Lingam, en los templos hindúes suele haber uno, se trata de una forma abstracta en la mayoría de las ocasiones que representa el pene introducido dentro de la vagina de la mujer, es indudablemente un símbolo de fecundidad que mantiene un receptáculo de agua encima y gotea sobre la preponderante parte masculina manteniéndolo constantemente húmedo, pues bien este artista que traía desde Canadá un precioso Shiva Lingam de bronce como obsequio para su maestro, lo dejo reverencioso a lo pies del maestro y se retiró orgulloso de su ofrenda, a continuación se dirigió al maestro un discípulo indio desde luego pobre o de una casta muy inferior y le dijo que el tenía muchos problemas con el sexo que no sabia como resolver, en ese momento Begawan señalándole el Shiva Lingam recién recibido le contestó – tu necesitas meditar sobre tu problema y para ello nada mejor que aceptes este Shiva Lingam que yo te ofrezco y medites sobre tu problema, la cara del pobre escultor expresaba en el momento que no comprendió la reacción del maestro una gran frustración y desencanto, pero que duda cabe que también el tenia en ello su propia enseñanza, nada puedes regalar a quien nada necesita.

Si las cuentas están primadas solo por las matemáticas, en cualquier caso, no le vendría mal el echarlas a un hombre que solo es la punta de la especie en este momento, de la enorme cantidad de trabajo que se han dado los miles de millones de hombres que precedieron a su generación, para que ahora él esté aquí. Este hombre no debe tener la  necesidad de tener que empezar por ir a la entelequia económica que rige este Sistema para comprarle durante toda la vida, sus propios derechos como ser humano, Todos los sufrimientos y penalidades pasados han tenido el objeto de que él pueda partir de un nivel de evolución que te permita aportar lo tuyo y para eso la época tiene un montón de instrumentos que deben estar a tu disposición, sin por ello tener que pagar el precio tan alto que se exige, si algunos lo aceptan y además creen en el Sistema, en ese caso mi querido congénere, no puedo mas que sentir una gran pena, por ese limitado discernimiento y te propongo un mínimo de higiene mental, para no ser tan estúpido.